Honduras actualmente está enfrentando retos significativos en el subsector eléctrico para el cumplimiento de los objetivos de desarrollo sostenible, entre los principales se encuentra la insuficiente capacidad de generación que deriva en una potencia firme disponible insuficiente para abastecer la demanda nacional y a su vez en cortes de carga que con el pasar del tiempo se vuelven más constantes; baja inversión en el sistema principal de transmisión y distribución que conllevan a un índice de cobertura eléctrica de aproximadamente un 85.7%, el más bajo en la región centroamericana, y pérdidas eléctricas (técnicas y no técnicas) superiores al 40%; la quiebra de la Empresa Nacional de Energía Eléctrica quien cuenta con el monopolio de la transmisión, distribución y comercialización de electricidad a nivel nacional y una deuda al cierre del año 2023 de aproximadamente 4,120 millones de dólares. Esto deriva en un cuestionamiento de las políticas, regulaciones y medidas que se han venido implementando en el país durante los últimos años, ya que, a pesar de los esfuerzos realizados no se ha logrado el esperado rescate del subsector eléctrico.
Ciertamente el plan de gobierno propuesto por el Estado de Honduras resulta ambicioso para la condición actual de un sector que se encuentra en crisis. Se esperaría que una vez atendidos los problemas base, orgánicamente se impulse el cumplimiento de los ODS a través de las acciones como el incremento de la participación de generación renovable, la innovación tecnológica (sistemas de almacenamiento de energía, electro movilidad, microrredes, etc), la promoción de ciudades y comunidades sostenibles, empleos verdes, investigación y desarrollo para biocombustibles, entre otras.
En este sentido, Honduras requiere concretar cuanto antes su política energética nacional. Adicionalmente, desarrollar e implementar estrategias efectivas para atraer inversión al país ya que se estima que para el período 2024-2033 se requiere una inversión de aproximadamente 799 millones de dólares en proyectos de transmisión y alrededor de 2,621.84 millones de dólares en proyectos de generación. Asimismo, revisar el plan nacional de reducción de pérdidas, ya que por los resultados observados no está dando los frutos esperados, hundiendo aún más a la empresa estatal.